Portugaleten eraila, 1975eko urtarrilaren 20an

2015-02-04

40 urte eta gero, hau!



A los 40 años del asesinato de Bittor



Acto celebrado en Portugalete, para recordar y reivindicar la memoria de nuestro hermano Víctor Manuel, después de 40 años de su asesinato por el terrorismo de estado español.





A las doce y media del mediodía, el día 24 de enero realizamos en compañía de familiares, amigos y militantes un pequeño pero sentido homenaje. Empezó saludando a los presentes Txomin, compañero de militancia de nuestro hermano, que leyó un comunicado de Benjamín, también compañero de militancia y que no pudo asistir al acto por problemas de salud.

El comunicado decía así:


Fuimos un pueblo libre y feliz. "Teníamos libertad" conquistada legal y pacíficamente: nos la arrebataron, con una guerra cruel y sangrienta. De esta forma fuimos sometidos, torturados y asesinados.

Después de cuarenta años de una mal llamada "Transición a la Democracia", la cual fue tutelada y claramente subordinada a intereses de una oligarquía aristocrática y financiera de vieja y nefasta historia, pues bien, al final hemos sido llevados a la situación de un país dependiente, sometido e intervenido. Es hora ¡y! de conquistar definitivamente nuestra soberanía, arrebatada en la nefasta guerra civil, y conquistar nuestra independencia y nuestra total libertad.

¡No quiero ser súbdito! ¡No quiero ser dependiente ni intervenido! ¡Quiero ser libre!

¡Viva la libertad! ¡Viva la soberanía popular!

¡Viva la República!




Continuó nuestra tía Begoña, que tuvo una extrecha relación con Bittor hasta el día de su fallecimiento.






Después de esta emotiva poesía, los hermanos leímos un texto en el que manifestamos nuestras preocupaciones y decepciones, pero también nuestra ilusión y resolución de agotar todas las vías posibles para que a nuestro hermano se le reconozca como víctima de terrorismo de estado.



40 urte eta gero

Eguerdi on, guztioi. Eskerrik asko parte hartzeagatik gaur, 2015eko urtarrilaren 24an, Bittorri egingo diogun omenaldian. Hemen gaude anai-arrebak, familiartekoak, lagunak eta militanteak, lehengoak eta oraingoak, bihotzean daramagun guztiok. Eta hemen gaude 40 urte eta gero, gure anaia, zuen laguna, pertsona inportantea izan zelako eta delako, askatasuna eta justiziaren alde borrokatu zuelako, bizitza errotik kendu zioten egunera arte. Hemen gaude, Bittor estatuaren terrorismoak hil zuelako, estatuaren terrorismoaren biktima dela aldarrikatzeko, eta egia, justizia, errekonozimendua eta erreparazioa eskatzeko, geure anaiarentzako eta frankismoaren biktima guztientzako. Hemen gaude instituzio, partidu politiko eta justiziarekin dezepzionaturik, amorratutik, ahul eta kezkaturik, baina ilusio handia dugula eta, bide guztiak jorratu arte, ez dugula etsiko esateko.


¿Recordáis aquella frase, aquel eslogan que se hizo famoso en algunos ambientes nacionalistas y abertzales vascos después de la aprobación de la Constitución Española en el año 1978? ¿Cuantas veces lo repetimos para dejar patente la decepción que para la mayoría del pueblo vasco suponía la aprobación de una ley que después de 40 años de represión no reconocía los derechos que nos correspondían como pueblo? 40 urte eta gero, hau!

Han pasado otros 40 años desde el 20 de enero de 1975, día en el que el terrorismo del estado español asesinó a nuestro hermano Víctor Manuel, Bittor. Hoy, 24 de enero de 2015, cuarenta años después, aquel eslogan no ha perdido vigencia. Porque la calidad de las instituciones deja mucho que desear; tienen poco de democráticas. 40 años después, el asesinato de nuestro hermano continúa impune. Durante esos 40 años, año tras año, sus familiares y amigos, al igual que otros muchos miles de víctimas del mismo terrorismo, hemos manifestado la decepción, la rabia, la impotencia y la preocupación ante el olvido de las instituciones, ante la humillación constante, ante la impunidad y ante la marginación.

Decepción, rabia, impotencia y preocupación. Hoy, como entonces, tenemos motivos sobrados para gritar 40 urte eta gero, hau! Pero somos perseverantes y no nos falta ilusión.

Decepción ante el olvido, la falta de justicia, de verdad, de reconocimiento y de reparación; decepción ante las trabas para enjuiciar a los criminales – como la Ley de Amnistía del 77 que perdona los crímenes de lesa humanidad cometidos por los responsables franquistas; decepción ante falta de voluntad política para investigar y llevar a los culpables al banquillo; decepción ante la falta de medios – como un marco legislativo deficiente, o una judicatura que no interpreta los delitos a la luz del derecho internacional sobre derechos humanos-; decepción ante una insuficiente ley de Memoria Histórica de 2007 y ante el también insuficiente Decreto de Víctimas Policiales del Gobierno Vasco; decepción ante la falta de dotación presupuestaria.

Rabia ante la humillación a las que somos sometidos constantemente por parte de los sucesivos gobiernos españoles, que laurean a algunos responsables que caminan orgullosos por nuestras calles, y niegan la entrega a la justicia de los mismos; rabia ante la consideración como víctimas de segunda categoría por parte de algunos partidos políticos y de las AVTs, autoproclamadas únicas asociaciones de víctimas del terrorismo; rabia ante el proceso de lavado de cerebro de la sociedad española con mensajes directos sobre la supuesta reconciliación y la urgencia de pasar página, con el único objetivo de esconder la verdad. Rabia, porque pretenden exigirnos un plus de generosidad a las víctimas, -que ya hemos dado la vida o hemos sido sometidos a torturas, o que hemos perdido a otros familiares, como nuestro hermano Natxo, víctima colateral de la sinrazón. Un plus que ellos no están dispuestos dar.

Impotencia ante el tortuoso camino que estamos recorriendo para exigir el reconocimiento de Bittor como víctima de terrorismo de estado, como víctima de crímenes de lesa humanidad. Es de sobra conocida la actuación de algunos políticos que reconocen el crimen en privado pero no dan la cara en público y que dicen que por este camino no vamos a conseguir nada.

Preocupación ante la conocida actuación de la Justicia, tanto de los tribunales españoles como del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Tribunales que nos han dado la espalda, que no han evitado la impunidad de los crímenes.

Decepción, rabia, impotencia y preocupación, sí. Pero también perseverancia, porque creemos que tenemos razón. Porque pensamos que merece la pena trabajar por reivindicar la memoria de nuestro hermano, que luchó para conseguir una sociedad basada en la libertad de la persona y en la justicia social, y que defendió con la palabra y con el canto sus ideas, hasta que el pensamiento único e intolerante le arrebató la vida.

También ilusión, porque sabemos que en este largo recorrido no estamos solos. Porque, contamos con el calor de los compañeros que no le olvidáis, y con el apoyo de las organizaciones pro Memoria Histórica que trabajáis por el reconocimiento y contra el olvido, aunque a veces nos hayamos sentido marginados y heridos en nuestros sentimientos. Creemos que, gracias al tesón de todos y a vuestra ayuda, el muro de la vergüenza no tardará en caer; luchamos para que el entramado político, jurídico y social, garante de la impunidad, ceda y así obligarle a reconocer y respetar los derechos de todas las víctimas del terrorismo de estado.

Casi 40 años después de su asesinato, Bittor fue reconocido como víctima del Franquismo y homenajeado por sus familiares, amigos y compañeros en la Dársena de Sestao, con la colaboración y participación de muchos de los aquí presentes. Gracias a todos, pero creemos como vosotros, que no es suficiente. Mil veces hemos exigido el reconocimiento de nuestro hermano como víctima de terrorismo de estado, como víctima de crímenes de lesa humanidad. Testigos de nuestro tesón son las gestiones y denuncias de nuestros padres entre los años 75 y 80, las conversaciones con los compañeros de partido y con los testigos del asesinato, Los Juzgados de Barakaldo, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, el Tribunal Constitucional, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, las conversaciones con la Dirección de Victimas del Gobierno Vasco, las reuniones con las asociaciones de víctimas del franquismo y los numerosos escritos en prensa.

Y continuamos perseverantes e ilusionados; no hemos tirado la toalla. Ahora es el turno de la Justicia Argentina, ante la cual hemos presentado la querella contra Narciso San Juan y los colaboradores por el asesinato de nuestro hermano. Gracias a su trabajo, y con vuestra ayuda y colaboración, esperamos llegar a ver el final del oscuro túnel que han supuesto estos 40 años de olvido y humillación de las instituciones y de algunos partidos políticos.

Nuestro hermano y familiar, vuestro amigo y compañero, se lo merece. Todas las víctimas del franquismo, todas las víctimas del terrorismo de estado se lo merecen. Porque lucharon contra la intolerancia y el pensamiento único. Solo así podremos pasar página.




Para finalizar el acto, el dantzari Karlos de las Heras bailó un aurresku ante los presentes, a los sones del txistulari Jorge Lestón.







Eskerrik asko, bihotzez.


Mariefi, Fermín y María José


Hermanos de Víctor Manuel

1 comentario:

Euskal Memoria Fundazioa dijo...

Han pasado los años, pero seguimos recordando a Victor. Un abrazo a toda la familia desde Euskal Memoria
Beti gogoan!