Portugaleten eraila, 1975eko urtarrilaren 20an

2012-10-23

Dos varas de medir




No hace mucho tiempo decíamos los familiares de Víctor Manuel Pérez Elexpe, asesinado en Portugalete el 20 de enero de 1975 por el cabo de la Guardia Civil Narciso San Juan del Rey, que el camino a Estrasburgo sería penoso: un camino a recorrer en solitario y lleno de obstáculos; olvidados y humillados, como otros muchos, por parte de la Justicia Española.

Pero llegaremos. No lo dudamos. Llegaremos con la conciencia tranquila, por haber defendido la inocencia de nuestro hermano Víctor; llegaremos con el recuerdo imborrable de nuestro hermano Ignacio: “-hay que hacer algo-“, repetía una y otra vez; llegaremos reconociendo el trabajo y tesón de nuestros padres por hacer justicia; llegaremos, habiendo servido de referente a nuestros hijos e hijas, en la lucha por la verdad, la justicia, el reconocimiento y la reparación, en la lucha por la memoria de nuestro hermano asesinado.

Llegaremos, aunque no resulte fácil mantenerse firme actualmente, en este periodo de turbulencias en todos los ámbitos de la vida: político y judicial; económico, social y cultural; turbulencias que nos afectan a todos hasta en el ámbito familiar y personal, cuyos responsables pretenden que perdamos  la esperanza en un mundo mejor,  que renunciemos a nuestros derechos y que claudiquemos.

En estos días de desesperanza y de desasosiego, han coincidido dos hechos que nos afectan a los hermanos y familiares de Víctor de manera singular. Dos hechos que refuerzan el pacto de olvido y de silencio hacia las víctimas del franquismo, suscrito en el transición española. Pacto que pervive actualmente.

Por una parte, la Dirección de Derechos Humanos del Departamento de Interior del Gobierno Vasco nos ha remitido el Decreto 107/2012 de 12 de junio, conocido popularmente como  de las víctimas de abusos policiales, con la información necesaria para que solicitemos, si lo creemos pertinente, el reconocimiento de Víctor como víctima de dichos abusos.

El decreto, que tanto costó alumbrar, y del que nadie se reconoce padre al cien por cien, considerado por algunos como el inicio del camino al reconocimiento, es una copia descafeinada de su borrador: ni se va a actuar de oficio para saber y dar a conocer la verdad de lo sucedido ni se va a ayudar a conseguirlo; ni se va a realizar justicia ni se va a ayudar a realizarla. Eso sí, después de tanto tiempo oyendo machaconamente que las víctimas de abusos policiales no nos podemos comparar en derechos,  ni tan siquiera ni ética ni moralmente, con las llamadas víctimas de terrorismo, en la comisión ad hoc habrá “Una persona nombrada por la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo”,  que pontificará sobre quién merece qué.

Después de décadas de olvido, nos proponen que iniciemos el camino, no sabemos a dónde. En ese decreto, se nos considera víctimas de segunda categoría, sin los mismos derechos que las víctimas del terrorismo. Un decreto en el que se utiliza el término de víctimas de sufrimientos injustos […] en el contexto de la violencia de motivación política para denominar eufemísticamente a las víctimas de los delitos de terrorismo de Estado cometidos durante el franquismo en el País Vasco ó fuera, siempre que la víctima hubiese estado domiciliado en el mismo. Es, además de manifiestamente discriminatorio y humillante, insuficiente  (el punto principal del decreto es el referente a las compensaciones económicas, significativamente menores que las otorgadas a las víctimas de terrorismo) y llega muy tarde en el tiempo: algunas víctimas ya han muerto sin ver reconocidos sus derechos; otros, víctimas, padres y madres ó hermanos y hermanas de las víctimas de terrorismo de Estado, no vemos la luz al final del túnel y se nos propone que seamos pacientes y que no perdamos la esperanza, que sigamos caminando hacia la Tierra Prometida. Que es un primer paso, que habrá otros sucesivos. Si, un primer paso, cortito, después de tantos años.  Quizá no vivamos para dar el segundo paso. Dos varas de medir: una ley para las víctimas del terrorismo y otra ley para las víctimas de abusos policiales.

Por otra parte, unos días más tarde, hemos tenido conocimiento de la resolución desestimatoria  de la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Bizkaia del Recurso de Apelación presentado en los juzgados de Barakaldo, donde solicitábamos el reconocimiento de nuestro hermano como víctima de crímenes de Lesa Humanidad, encuadrando dichos crímenes dentro de los actos de terrorismo de Estado y de los crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante el franquismo.

La resolución dice que no se ha vulnerado el derecho a la tutela judicial efectiva, que el hecho denunciado no encaja, según el  Estatuto de Roma, en ninguno de los supuestos de Crimen de Lesa Humanidad.  Que se trata de un delito de asesinato, que el Código Penal español de 1973 castigaba con 20 años de prisión; pero que ya ha prescrito. Es decir, nos dicen que perdamos toda esperanza de hacer justicia, que el asesinato quedará impune; que Narciso San Juan y otros muchos narcisos pueden campar a sus anchas, porque la justicia española los protege. Lo protegió en 1975, creyendo a pies juntillas su versión y culpando a nuestro hermano de su muerte. No investigaron lo sucedido aquella mañana ni durante las fechas anteriores al asesinato: el relato de Narciso y de sus colaboradores es falso, de principio a fin; lo protegió en 1977 no tomando declaración a los testigos; lo protegió durante todo el “incipiente periodo democrático español” ya que no era momento de hacer justicia; lo sigue protegiendo hoy en día, aduciendo que el delito ya ha prescrito casi hace 20 años al no tratarse, según la Audiencia provincial de Bizkaia, de un delito de Lesa Humanidad.

Los tribunales franquistas se debían hasta el año 1978 a las leyes que emanaban de las cortes franquistas. ¿Qué podíamos esperar de aquellos tribunales? ¡Culpabilización y humillación a las víctimas y loas a los victimarios! A partir de ese año, los tribunales constitucionales se han debido y se deben a la Constitución Española y las leyes que emanan del Parlamento Español, algunas de muy dudosa calidad democrática: Ley de Amnistía, Ley de Partidos,... ¿Qué podemos esperar de los tribunales actuales? ¿Humillación y engaño a las víctimas y loas a los victimarios? Los tribunales actuales impiden juzgar a los responsables de los crímenes de terrorismo de Estado cometidos durante el franquismo y llevan al olvido a sus víctimas. Son dos varas de medir: una para las víctimas de terrorismo de Estado; otra para los responsables de dichos asesinatos.

No, no estamos igualando a las víctimas del terrorismo con los victimarios responsables del terrorismo de Estado. No vamos a pedir que no se reconozcan los derechos de dichas víctimas, aduciendo que podría suponer la legitimación de los asesinatos de las víctimas del franquismo. Pero tampoco vamos aceptar que nos exijan que renunciemos a nuestros derechos, argumentándonos que ello podría suponer la legitimación de los actos de terrorismo y la desacreditación de las fuerzas de orden españolas. No, no nos pueden pedir que aceptemos estoicamente las dos varas de medir, y no lo vamos a hacer.

¿No se dan cuenta los y las parlamentarias vascas que han impulsado este decreto, que ello significaría dejar impunes las acciones de los terroristas de Estado y de los crímenes de lesa humanidad? ¿No se dan cuenta de que la no exigencia de la verdad, de que la renuncia a realizar justicia sin demora, significa olvidar las acciones de dichos terroristas y coadyuvar a su impunidad? Impunidad de terroristas, responsables de crímenes espantosos y horrendos de terrorismo de Estado. El peor terrorismo existente.

¿No se dan cuenta los partidos, PP y PSOE, y la Justicia Española de que no anulando las sentencias del franquismo, y de que no juzgando a los criminales, están colaborando en una estrategia humillante para las víctimas de terrorismo de Estado, con lo que supone de doble victimización? Insistimos, el peor terrorismo del que podemos hablar.

Por todo esto, porque nuestro hermano es inocente, porque fue víctima de una estrategia de exterminio colectivo de todos aquellos que no pensasen como El Régimen, iniciada en el año 1936 y que se extendió durante más de 40 años; por todo esto  vamos a llegar a Estrasburgo, pasando por el trámite del Tribunal Constitucional Español, que ya sabemos cómo se las gasta. ¿Hablamos de Miguel Hernández?

No vamos a claudicar. No vamos a aceptar una vara de medir que suponga humillación y engaño para las víctimas del terrorismo de Estado, y loas y vítores para sus responsables. ¿Será Estrasburgo? O ¿Tendrá que venir la Justicia Argentina a sacar los colores a la democracia española?


Mª Efi, Fermín y María José, hermanos de Víctor Manuel Pérez Elexpe.

2012-04-14

 Zein da irtenbidea?

Berriro ere gertatu da. Barakaldoko epaitegiek ezetz borobila helarazi digute, NARCISO SAN JUAN DEL REY guardia zibila epaitzeko eskabidearen aurrean. Guardia zibil horrek geure anaia Bittor erail zuen Portugaleten, Potasas de Navarra enpresako langileen aldeko grebara deitzen ari zenean. Guk JUSTIZIA (egia, aitorpena, erreparazioa, justizia, eta berriro ez gertatzeko bermea) besterik ez dugu eskatzen, baina Espainiako justiziak berrio ere abandonatu gaitu, berriro ere umiliatu gaitu. Behin eta berriro.

Ebazpenak, erailketari buruzko zalantzak sortzeaz gain, -los hechos puestos en nuestro conocimiento revelan la posible existencia de hechos que pudieran ser constitutivos del tipo penal de asesinato-, delituaren preskripzioa azpimarratzen du, gertatu zenetik hogei urte baino gehiago igaro direlako. Beste alde batetik, geure anaiaren erailketa gizateriaren aurkako delitutzat hartzeko eskatu diogun arren, - Erregimenarekin bat ez zetozen pertsona, talde eta herriak akabatzea helburu zuten Frankismoan gertatutako hilketen artean sartu behar delako-, 7 ECPI-EDL1998/49046 artikuluan oinarrituz, hilketa hustzat hartu dute. Gainera, Espainiako Zigor Kodearen 607bis artikulua 2004ko urriaren 1ean sartu zela indarrean erantzun digute. Baina, ez ote dute ezagutzen Giza Eskubideen Nazioarteko Zuzenbidea? Ez ote dakite Estatu orok erantzun behar duela horrelako erailketa larrien aurrean?

Epaileen kastak badaki, jakin beharko zukeen, geure gurasoak 1977. urtean saiatu zirela hiltzailea justiziaren aurrera eramaten, eta epaitu ere ez zutela egin. Hori ote da arrazoia zalantza izateko gertaerei buruz? Badaki, ondo jakin ere, ez zituztela deklaratzera deitu erailketaren lekukoak. Badaki hiltzaileak eta kolaboratzaileek gezurra esan zutela. Badaki hiltzailea bizirik dagoela, barre-algaraka Frankismoaren biktimen kontura, geure anaiaren hilobiaren gainean, dantzan, eta esker oneko Espainiako (in)justiziarekiko. Badaki gure gurasoak berriro saiatu zirela, modu informalean, sozialisten lehenengo gobernua heldu zenean eta artean ere delituak preskribatu ez zuenean, kasua irekitzen; baina erantzuna “ez da garai egokia” izan zen. Kasta horrek badaki Aznarren garaiko gobernuarekin alferrik zela erailketa kasuak irekitzen saiatzea. Hori guztia badaki, zergatik erantzun digute delituak preskribatu duela, eta, ondorioz ezin dela ezer egin? Gainera, izugarrikeria hura erailketa delitutzat hartuta ere, ez dute jo Bilboko Epaitegietara, delituak preskribatu duen ala ez ikertzeko. Abandonua eta iraina, berriro.

Geure anaiaren erailketa delitua preskribatutzat jo ondoren, Estatuko Terrorismoaren deliturik gehienak preskribatutzat jo zituztenean, den-dena ondo lotuta, Memoria Historikoaren Legea heldu zitzaigun, Gerra Zibilaren eta Frankismoaren biktima batzuei errekonozimendu epela eta eskasa egiten diena. Eta, orain, Euskal Autonomia Erkidegoan 1960. eta 1978. urteen artean izandako motibazio politikoko indarkeria-egoeran gertatutako giza eskubideen urraketaren ondorioz izandako sufrimendu bidegabeen biktimen aitorpena eta erreparazioa egiteko dekretua atera nahi dute, harantzago ez doana, helburua ez delako ez hiltzailea identifikatzea ezta justizia egitea ere. Kontzientziako arra ito nahi izatea da hori.

Frankismoaren biktimekiko errukirik izan ez baina biktimarioekiko adeitsu jokatu duten epaile horiek eta lehengo eta oraingo gobernariek ere badakite frankismoaren delituak, Estatuko Terrorismoak eraginda, gizateriaren aurkako delituak direla, delituen intentsitatea eta dinamika edozein izanda ere. Haietako batzuek horrela aitortzen dute pribatuan, publikoan ausartzen ez badira ere. Badakite gizateriaren aurkako delituek ez dutela preskribatzen, horiek noiz gertatu diren ere; eta Espainiako Zigor Kodearen 607bis artikulua, 2004ko urriaren 1ean indarrean sartu zela esatea oso indar gutxiko argumentua dela, edo argumentu ezaren seinale edo, balizko ondorioen aurrean, koldarkeriaren seinale; eta gizateriaren aurkako delituak 1945eko Londreseko Estatuturen 6 c. artikuluan definitu zirela, hau da, 1975. urtea baino lehen, Narciso San Juanek geure anaia erail zuen urtea. Are gehiago, epaile eta gobernari horiek badakite nazioarteko zigor araua 1975 urtea baino lehen indarrean jarri zutela. Eta, jakin ere, badakite delitu horien barne tipifikazioa egon zein ez, nahiz eta barne zuzenbideak ez zigortu, nazioarteko zuzenbideak ez duela salbuesten delituaren egilea, zuzenbide horren arabera delitua bada. Beraz, Espainiako justizia, hiltzailea ez epaitzearen alde azaltzen ari denez behin eta berriro, hilketa zigorrik gabe betiko uzteko laguntzen ari da, zeren eta, barne legislazioan, gizateriaren aurkako delitua tipifikaturik egon ez arren, nazioarteko legalitatearen printzipioaren arabera jokatu beharko zukeen.

Egia esan, ez gaitu harritzen egoerak horrek. Oso arrunta da 1936. urtetik, baina guk modurik krudelenean sufritzen dugu 1975.etik. Bittor, geure anaia, hiltzeaz gain, harrez geroztik erakundeen babes falta, abandonu eta umilazioa etengabeak dira, eta kalte izugarri txarrak eragin dizkigu, justizian jarrita genuen konfiantza apurra ia galtzerainokoak.

Zer nahi du, baina, Espainiako justiziak? Zergatik ukatzen ditu gertaerak Espainiako Eskuinak? Zergatik ixten ditu begiak izugarrikeria horren aurrean, hainbeste urtetan gobernatu duen Ezkerrak?

Zein da irtenbidea, hiltzailea epaitu ez eta erailketa zigortu gabe uzten badute? Zein da irtenbidea, munduko ezjakinenak ere ikusten badu frankismoaren biktimei ez zaiela eman nahi merezi duten ordaina? Zein da irtenbidea, indargabetu nahi ez bada frankismoaren delituak legitimatzea eta delitu haien erantzule politikoei label demokratikoaren izaera ematea helburu zuen Amnistiaren Legea? Zer egin ahal dugu nabaria bada Espainiako erakunde politikoek neurri desberdina erabiltzen dutela, biktimen arabera? Zer egin ahal dugu argi baino argiago badago memoria kolektibotik desagerrarazi nahi dituztela frankismoaren biktimak? Zein da irtenbidea? Isiltzea eta burua makurtzea? Ez horixe! Egoera horrek samindu egiten gaitu, biktimak, geure anaia kasu, berriro hilko balituzte bezala delako. Eta geure anaiarekin batera, gu geu ere bai. Ez dugu hitz egite aldera hitz egiten. Babes falta horrengatik beste anaia bat galdu genuen: erakundeek zergatik abandonatu gintuzten, justiziak zergatik ez zuen hiltzailea epaitu, ezin ulertuz joan zen.

Horrela gaude Bittoren familia, eta antzeko egoeran daude milaka hildakoen, milaka sarraskituen eta bide bazterretan fusilatu eta zuloetan abandonatutakoen familiarrak. Hori izugarrikeria!

Hilketen ankerkeriak hain dira ikaragarriak, epaile eta politikari asko izutu egiten direla. Ebidentziak ukatuz, gertaerak ukatuz edo zalantzak sortuz, masakre haien arrasto zantzurik gabeko memoria kolektibo berri bat asmatu nahi dute. Koldarrak!

Guk, JUSTIZIA egiteko borondateari eutsiz, tinko jarraituko dugu, Espainiako justiziak egitera derrigortu gaituen eta  hamaika traba dituen bidean aurrera. Eragozpen horiek guztiak gaindituko ditugu, Estrasburgora heldu arte. Hori besterik ez dugu eta!

Mariefi, Fermín eta Maria José, Bittorren anaia-arrebak


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=147180

http://www.deia.com/2012/04/09/opinion/tribuna-abierta/que-nos-queda

http://www.gara.net/paperezkoa/20120410/333694/es/Que-nos-queda







2012-02-10

LA DEPORTIVIDAD EN LA JUSTICIA ESPAÑOLA

 
Jugar con deportividad. Ser deportivos, comportarse con corrección es lo mínimo que se suele demandar de los contrincantes de cualquier competición. Es natural que se solicite una actitud y un comportamiento deportivo cuando se juega con las mismas reglas, cuando las normas de arbitraje son aceptadas por las partes, cuando no hay ningún tipo de duda sobre la imparcialidad del árbitro. Pero es difícil, muy difícil, aceptar con deportividad un arbitraje y sus consecuencias cuando las evidencias demuestran machaconamente, una vez tras otra, que la liga en la que jugamos algunos (en la que nos obligan a jugar, por cierto) está viciada, porque no jugamos todos en igualdad de condiciones.

Se trata de una liga muy dura en la que venimos jugando desde el año 1936 y en la que, hasta hoy en día, siempre han ganado unos: los responsables de los crímenes franquistas. Siempre los mismos. Y, por ende, siempre hemos perdido otros: las víctimas del Terrorismo de Estado. Siempre los mismos. ¿Cómo es posible? Pues porque hasta el año 1978 se aplicaban las leyes del Movimiento, que emanaban de las instituciones de la época. Y, a partir del año 1978, amnistiados los responsables de los crímenes franquistas y con España como supuesto Estado Social y Democrático de Derecho, las leyes las han aplicado presuntos demócratas que dicen que con la aprobación de la Constitución ya nos hemos reconciliado, que no hay que mirar al pasado, que no seamos rencorosos. ¡Que se lo digan a las miles de personas que permanecen enterradas en las fosas a la orilla de las carreteras! ¡Que se lo digan a sus familiares! ¡Que nos lo digan a nosotros, mirándonos a los ojos! Sí, a nosotros, a los que un árbitro franquista, buen conocedor del reglamento de juego, nos sacó una tarjeta roja directa con la complicidad y amparo de sus superiores. Tarjeta roja directa, sin haber mediado ningún tipo de infracción ni provocación. De esa liga fue expulsado nuestro hermano Víctor Manuel. No hubiera tenido mayor importancia si no se hubiera tratado de la liga de la vida. ¡Y nos piden que juguemos con deportividad!

Pues bien. Durante todos estos años, la inmensa mayoría de las víctimas del franquismo hemos intentado jugar con corrección y nobleza, desterrando cualquier tipo de venganza y apelando a la justicia una y otra vez. Pero la justicia española nunca ha encontrado el momento adecuado para satisfacernos a las víctimas, sea porque la legislación no lo ha permitido, sea porque la inmensa mayoría de los jueces han realizado una interpretación de la misma siempre favorable a los victimarios. Hemos exigido y seguimos exigiendo que se sepa la verdad; exigimos justicia, reconocimiento, reparación y garantías de no repetición.

Nosotros, los familiares de Víctor, intentamos aún jugar de forma deportiva siguiendo el ejemplo de nuestros padres, a sabiendas de que, en esta partida, algunos parten con ventaja, juegan con las normas favorables a sus intereses y con las cartas marcadas. El día 10 de diciembre de 2011, aniversario de la fecha en la que falleció nuestro hermano Ignacio sin llegar a entender por qué no se podía hacer justicia, presentamos ante el Juzgado nº 4 de Barakaldo una querella contra Narciso San Juan del Rey por la comisión de un delito de asesinato y crimen de lesa humanidad ocurrido el 20 de enero de 1975.

Sí. Narciso San Juan del Rey, cabo de la guardia civil, asesinó a nuestro hermano Víctor Manuel Pérez Elexpe. Según su versión, le dio el alto cuando repartía octavillas llamando a la solidaridad con los obreros de la empresa Potasas de Navarra. Asesinato vil y cobarde que nadie discute. Si no, de qué iba a haber aceptado el gobierno español la consideración de nuestro hermano como Víctima del Franquismo.


En respuesta a nuestra querella, dice la juez -ignorando su obligación de aplicar el derecho internacional de los derechos Humanos- que "resulta altamente contradictorio imponer un castigo cuando los fines humanitarios, reparadores y socializadores, de la más alta significación, son ya incumplibles dado el tiempo transcurrido". No solamente eso, añade la juez que "respecto al crimen de lesa humanidad, el artículo 607 bis del Código Penal entró en vigor el día 1 de octubre de 2004". Refiriéndose al año 1975, continúa diciendo que "en el Código español no existía en aquel momento ninguna norma que estableciera una sanción para hechos descritos de la misma forma en que aparecen en el referido artículo 607 bis."

La juez de dicho juzgado dicta sentencia en la que "se declara extinguido por prescripción, el delito de ASESINATO Y DELITO DE LESA HUMANIDAD, perseguido en esta causa e imputado a NARCISO SAN JUAN DEL REY".

Así resuelve, en poco menos de tres folios, una querella bien argumentada y fundamentada.

¿Ha pensado esta juez, ha pensado alguna vez la justicia española en las víctimas? Si hay algo que resulta contradictorio con la democracia y con la justicia es no investigar los hechos que se describen y dejar impunes miles de asesinatos, dejar impune el asesinato de nuestro hermano. Siempre igual, antes y ahora.
No hay más que bucear en INTERNET para poder encontrar, casi de forma literal, la argumentación utilizada por la juez. En nuestra opinión, ha demostrado poco interés. O ha tenido miedo, dado el estado actual de la justicia española: el Tribunal Supremo juzga actualmente a un juez por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo, mellando en ella el mensaje emitido desde el Alto Tribunal. Según un refrán español "cuando las barbas de tu vecino veas…".

Si bien las circunstancias personales y la situación procesal del juez al que han obligado a sentarse en el banquillo de los acusados pueden ser preocupantes para muchas personas, nuestra preocupación va por otros derroteros y es mucho más honda. Están en juego tanto la calidad del sistema democrático y del estado de derecho como la memoria de las víctimas. Y no porque se condene al juez. Pero, si se le condena, ¿quién se atreverá a investigar los crímenes del franquismo -de lesa humanidad- y a dictar sentencias a favor de las víctimas del Terrorismo de Estado? ¿Qué juez se atreverá a jugar en campo contrario, con las normas amañadas y con el árbitro comprado?

Ésta es la situación de la justicia española, del estado de derecho español: a unos, a las víctimas, nos obliga a penar eternamente; a otros, a los que intentan perseguir los crímenes del franquismo, los sienta en el banquillo; y, a otros, responsables de crímenes horrendos y grandes servidores de una de las Dos Españas, les ha jaleado, les ha permitido campar a sus anchas y morir plácidamente en compañía de sus familiares y de cientos de gaiteros. ¡Sin haber respondido ante la justicia!

Si va a seguir siendo ésta la realidad que tenemos que seguir aceptando con deportividad, quizá sea mejor jugar en otro campo, aunque sea más pequeño, con normas compartidas y árbitros neutrales. Mientras llega ese momento, seguiremos penando en campo ajeno. Hasta Estrasburgo.

Mariefi, Fermin y Maria José, herman@s de Víctor Manuel Pérez Elexpe
Víctima del Franquismo.