Portugaleten eraila, 1975eko urtarrilaren 20an

2011-01-07

Valoración del informe sobre las víctimas de motivación política

¡No frustréis, por favor, las esperanzas de las llamadas víctimas de motivación política!


El 1 de diciembre de 2010 se presentó en el Parlamento Vasco el informe sobre las llamadas víctimas de vulneraciones de derechos humanos y sufrimientos injustos producidos en un contexto de violencia de motivación política.

Reconocemos que el hecho de presentar en el Parlamento de Gasteiz el mencionado informe es un  paso al aceptar y asumir la existencia de violaciones y de vulneraciones graves de los derechos humanos, algunas hasta llegar al asesinato, tanto a cargo de las Fuerzas de Seguridad del Estado como a cargo de grupos incontrolados o parapoliciales que actuaban con la protección de las mencionadas Fuerzas de Seguridad ó del aparato del Estado.

Reconocemos también que el aceptar por parte de los partidos políticos PP y PSE-EE el hecho de que ha habido vulneraciones de los derechos humanos de muchos ciudadanos vascos también por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado es un paso adelante. Un paso que la ciudadanía vasca ya había dado. ¡Bienvenidos al consenso!

Reconocemos que el hecho de aceptar que la vulneración de esos derechos humanos se ha basado en la violencia de carácter político puede suponer un paso en la buena dirección. En la 3ª característica de la violencia de motivación política del informe se dice lo siguiente: “La elección de los sujetos a quienes se dirige la violencia responde a una intencionalidad política, bien porque son razones políticas o ideológicas las que llevan a la selección de las víctimas, bien porque está – aunque sea aleatoria o indiscriminada – responde a este objetivo general de amedrentar y causar terror en la población”.

No olvidemos, sin embargo, que aunque la aceptación pública de la existencia de la violencia de carácter político es loable, el objetivo debe ser la reparación integral de las víctimas. Y, para ello, tiene que haber un reconocimiento por parte del Estado del daño causado y una declaración de asunción de responsabilidades. Así mismo, tiene que haber un reconocimiento público y constante en el tiempo de las víctimas; hay que reconocer y dar a conocer la verdad, hay que visibilizar a las víctimas y tratarlas con humanidad y dignidad. Todo ello imprescindible, si queremos hacer justicia.

Perdonadnos si manifestamos nuestro escepticismo, pero hay numerosos motivos que nos llevan a pensar que la presentación de un documento en sede parlamentaria donde se reconoce la existencia de sufrimientos provocados por la violencia de motivación política puede ser un fraude que frustre las esperanzas de las víctimas. Veamos algunas de esas razones:

·         Los responsables políticos de la Comunidad Autónoma del País Vasco no han realizado ningún tipo de autocrítica pública por la situación de abandono institucional a la que han estado, y están,  sometidas las llamadas  víctimas de motivación política.

·         En este informe faltan tanto una relación nominal de las víctimas como de sus vivencias. Las víctimas del terrorismo que no es de Estado, en cambio, si han sentido la cercanía de los responsables políticos. Además, han sido reconocidas y homenajeadas.

·          Un Estado que quiera ser un Estado Democrático y de Derecho tiene que cumplir, por lo menos, estas dos características: tiene que ser legítimo (tiene que estar legitimado por la mayoría de la ciudadanía y tiene que basarse escrupulosamente en el respeto a los derechos humanos) y tiene que ser legal. En el informe al que hemos tenido acceso, al igual que en la Ley de Memoria Histórica, no hay una declaración ni de ilegitimidad ni de ilegalidad del Estado franquista. ¿Era legítimo y legal, al entender de las autoridades?

·         En dicho informe, -que recoge el periodo 1968-2010-, al igual que en la Ley de Memoria Histórica (1936-1977), los crímenes de carácter político del periodo franquista no tienen la consideración ni de terrorismo de Estado ni de crímenes contra la humanidad, consecuencia de lo cual muchos delitos de las Fuerzas de Seguridad del Estado han quedado impunes. (Ver el Código Penal Español). Según la definición del informe sobre las llamadas víctimas de motivación política, esos delitos de base política deberían ser considerados como terrorismo de Estado y debería proponerse su inclusión en la competencia de la Corte Penal Internacional, encuadrando estos delitos como crímenes de lesa humanidad y reforzando las competencias del Estatuto de Roma.

·         La división de víctimas según los tres periodos (¿Qué sucede con las víctimas anteriores al año 1968?) en que hayan padecido muerte, tortura, desaparición, etc., no parece que obedezca al criterio de hacer justicia, de investigar, de dejar limpio el panorama de una vez por todas. ¿ no interesa saber el cómo y el porqué suceden los hechos? A los muertos y a las víctimas se nos acomoda a un hecho histórico que se quiere escribir de forma sesgada. Sería mentira y, por lo tanto, no conduciría a la paz.

·         Ni una sola víctima de la violencia de motivación política hemos sido considerados como víctima del terrorismo de Estado. Muy sorprendente, sobre todo si se tiene en cuenta que los argumentos para considerar a una acción como terrorismo utilizados en el informe sobre vulneraciones de derechos humanos de junio de 2008, tanto a nivel de estructura, como teleológico, como de elección de las personas a las que se dirige la violencia coinciden con los criterios utilizados en la definición de violencia de motivación política.

·         En cuanto al primer periodo mencionado en el informe (punto 1 de 4.contexto) se dice lo siguiente: “En este período, la represión contra los opositores a la dictadura se ejercía desde el aparato del Estado, con todo su apoyo normativo e institucional. Era, simple y llanamente, la negación de los más elementales derechos humanos. Una violencia de motivación política que buscaba el castigo a los opositores políticos, además de la generalización de un estado de terror en la población que impidiera la extensión de la reivindicación democrática”. ¿No es esta una definición de lo que es el terrorismo de Estado?

Las consecuencias de no considerar muchos delitos de motivación política como delitos de terrorismo, de terrorismo de Estado, han sido la no investigación, la impunidad y la prescripción de los mismos. Hay que tener en cuenta que los delitos de terrorismo no estatal no prescriben, según el Código Penal Español.

En consecuencia con lo anterior, no se acepta la existencia del terrorismo de Estado; por lo tanto, no se hace ningún tipo de valoración ni se condena el peor de los terrorismos, desde un punto de vista ético-moral. El problema no desaparece por esconder la cabeza bajo el ala.

·         Se repite una y otra vez que las víctimas del terrorismo no estatal y las llamadas víctimas de la violencia de motivación política no somos equiparables, pero
a.       ¿Por qué se nos equipara en el ámbito temporal? ¿por qué comenzar en enero del año 1968 –año en el que se atribuye el primer atentado a ETA-, olvidando a las víctimas del periodo 1936-1968.  ¿Se quiere dar a entender que la primera víctima de motivación política fue causada ese mismo año¿ o ¿que las llamadas víctimas de motivación política son víctimas en respuesta a la violencia de ETA? Es de sobra conocido que la mayoría de estas víctimas, que se excluyen del informe,  son anteriores a la existencia de ETA, y que otras, caso de nuestro hermano, no guarda ningún tipo de relación.
b.      En cambio no se nos equipara en cuanto a deslegitimación de las violencias: se dice, con razón, que el reconocimiento de la existencia de las llamadas víctimas de motivación política no tiene que suponer la legitimación de la violencia de ETA. ¿Por qué no se dice que la existencia de la violencia de ETA no tiene que suponer la justificación del terrorismo de Estado ni tiene que ser motivo para olvidar a las víctimas del mismo?
c.       No se nos quiere equiparar, ni tan siquiera a las víctimas del periodo correspondiente hasta 1977, con las víctimas del terrorismo no estatal: …Este acercamiento deberá en todo caso adaptarse o contextualizarse a la realidad vasca, y deberá también atender a la especial significación de las víctimas del terrorismo junto a las víctimas de otras violaciones de derechos humanos u otros sufrimientos injustos, todo ello sin equiparar situaciones distintas, pero dando a todas su atención y tratamiento”.
d.      Se olvida que, aunque somos diferentes en origen, debemos ser iguales en resultados. ¿Acaso hay muertos que duelen más que otros? Las barreras que nos hacen diferentes deben desaparecer para tener igual tratamiento, o incluso mejor.

·         Según se dice en el apartado referido a los tres periodos a que se refiere el ámbito temporal del informe “Violaciones a los derechos humanos y sufrimientos injustos producidos a partir de la segunda década de los ochenta del siglo pasado, como consecuencia del abuso de autoridad o la extralimitación de poder por parte de agentes del Estado en el desarrollo de la política antiterrorista. Se trata de vulneraciones a los derechos humanos perseguibles y sancionables penalmente, pero a las que no cabe aplicar de modo genérico el calificativo de violencia de motivación política (leer 4. contexto). ¿Qué naturaleza tienen? ¿Son justificables por la existencia de la violencia de ETA?

·         Entre las recomendaciones (8.-Recomendaciones) hay una mención a la investigación de las vulneraciones graves de derechos humanos: “Asimismo, también podemos afirmar que los derechos de las víctimas de violaciones graves de los derechos humanos descansan sobre tres pilares básicos: el derecho a la verdad, el derecho a la justicia y el derecho a la reparación. La interdependencia y complementariedad de estos tres derechos en la lucha contra la impunidad, está ampliamente reconocida por la doctrina, por los instrumentos internacionales y regionales, así como en el derecho interno de algunos países”. Seguidamente, se dice lo siguiente: “En este apartado, nos vamos a basar principalmente en lo establecido en los Principios y Directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones (en adelante Principios y Directrices básicos) y en el Conjunto de principios actualizado para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad16, (en adelante Conjunto de Principios)”. Pero, como según el derecho interno español, este tipo de violencia no es terrorismo, muchos delitos quedarán impunes, puesto que la violencia de motivación política prescribe si no se la equipara con la violencia terrorista.

·         No hay ni una mención a los informes sobre denuncias de tortura no investigados a partir del año 1984. Según parece, no hay voluntad de investigarlo.


Todas estas graves carencias deslegitiman el Estado de Derecho y no ayudan a las víctimas de la violencia política a que asuman el proceso de manera creíble. Por ello, además de las propuestas que se mencionan en el informe (creación de un Espacio Institucional Administrativo, adopción de normas, dotación presupuestaria suficiente, declaración pública institucional) proponemos las siguientes medidas:

a.       Elaboración de un informe sobre las víctimas de la violencia de motivación política, que incluya el periodo 1936-2010. Debe de ser un informe de reconocimiento y reparación integral de estas víctimas, sin supeditación al informe sobre víctimas del terrorismo.

b.      Inclusión del listado de víctimas del informe de 2008 en el nuevo informe, que sea público y accesible a la población. Dicho listado debe de ser ampliable hasta el año 1936. La negación sería una nueva condena al olvido, la historia no se movería ni un ápice. En dicho listado se recogerán las vivencias de las víctimas y de sus familiares.

c.       Para poder demostrar que somos víctimas necesitamos tener acceso total a la documentación existente en juzgados, archivos,… La información debe ser correcta, completa y pública, publicitándose en los medios de comunicación los contenidos de las diferentes leyes y decretos. No se debe cargar sobre las espaldas de las víctimas el penoso trabajo de la búsqueda de documentación y del acceso a la información, como sucede con la Ley de Memoria Histórica.

d.      Reconocimiento público por parte de las instituciones de que las víctimas de motivación política del periodo 1936-1977 somos víctimas de terrorismo, de terrorismo de Estado, y autocrítica por el olvido al que han estado sometidas.

e.       Si como se sugiere reiteradamente no somos víctimas de segunda categoría, equiparación en derechos de las víctimas de terrorismo no estatal con las víctimas de terrorismo estatal.

f.       Descalificación, sin paliativos, del peor tipo de terrorismo desde un punto ético-moral que existe: el terrorismo de Estado.

g.      Reconocimiento de la verdad, si se quiere construir una Cultura de la Memoria. Las instituciones de la Comunidad Autónoma del País Vasco deben de denunciar a los gobiernos del franquismo como ilegítimos e ilegales y reconocer que los delitos cometidos por las Fuerzas de Seguridad del Estado y por los grupos parapoliciales e incontrolados que actuaban con la protección del Estado fueron delitos de terrorismo de Estado y crímenes contra la humanidad.

h.      La creación de una Comisión de la Verdad, para conseguir un reconocimiento creíble, una reparación integral y justa, si se quiere construir una Cultura de la Memoria basada en la verdad

i.        Si se trata de tener credibilidad y si se quiere tratar a las víctimas de la violencia política con la misma dignidad que a las víctimas de terrorismo no estatal, solicitar la anulación de prescripción de los delitos, para que se sepa la verdad, para juzgar a los acusados, y, en caso de ser culpables, para que cumplan la pena correspondiente.


Si se desea hacer justicia, hay que decir la VERDAD, no hay que discriminar a ninguna víctima y no se debe poner como excusa el derecho interno para no equiparar a los delitos de violencia política del franquismo con el terrorismo de Estado. Si se quiere tratar a las víctimas con DIGNIDAD, la propuesta tiene que  ser creíble. Hay que pasar del RECONOCIMIENTO formal de la existencia de víctimas de motivación política a poner los medios necesarios para lograr una REPARACIÓN integral. Se trata de hacer JUSTICIA. No se trata de rencor ni de venganza. Ni de dar un paso en falso. Se trata de cerrar un capítulo doloroso, no de abrir otro. Sabemos lo que es el sufrimiento y queremos dejar de sufrir. Buscamos la paz, PAZ INTERIOR, para poder vivir en ARMONÍA. De otro modo, el problema no se solucionará. Y se frustraran las esperanzas de las víctimas.

Mariefi
Fermín
María José

Hermanos de Víctor Manuel Pérez Elexpe, asesinado en Portugalete, el 20 de enero de 1975

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